lunes, 18 de enero de 2016

Fantasía y función. Unión Deportiva Las Palmas 0 Atlético de Madrid 2

Sabemos que jugando al fútbol se puede ganar a cualquier equipo de nuestra liga, pero también jugando se puede perder. Y eso fue lo que pasó ayer en el partido que enfrentó a la Unión Deportiva Las Palmas contra el Atlético de Madrid, no pudiendo adelantarse en el marcador en la primera parte, ni posteriormente igualarlo.

Sin embargo ayer, después del 0-2, se notó la ausencia del entrenador de la Unión Deportiva. Cuando el Atlético de Madrid encajó el segundo gol los jugadores amarillos se vinieron abajo anímicamente, aunque siguieron haciendo su labor. Era al entrenador, en ese momento, al que le tocaba “jugar”, mover ficha, pero no lo hizo, como si él, también, se hubiera venido abajo. Y así, en la rueda de prensa posterior al encuentro, decía: “con el 0-2 he preferido no hacer más cambios, porque tampoco íbamos a hacer nada más”. Quedando 20 minutos para finalizar el partido, Quique Setien perdió la fe en su equipo, y se entregó a los cantos y encantos de los de Simeone, y continuó diciendo: “Estábamos jugando contra un equipo extraordinario, consistente, que son más rápidos, que prevén las cosas antes que tú, que tienen una calidad extraordinaria, que son fuertes físicamente...”, como si, por algún momento, se hubiera salido de la función y fantaseara seguir siendo aquel jugador que un día disputó encuentros con los más grandes, y en las más grandes competiciones, posibilidad que le dio ser el que es hoy.

A veces uno se sale de la función, de entrenador, de padre, de psicoanalista, de director de banco, y cuando esto ocurre la misma se pervierte. Si uno se da cuenta debe volver rápidamente a la misma, dejando las fantasías para otro momento. 



viernes, 8 de enero de 2016

Copa del Rey, ¿por qué no?


Las lesiones, junto con los buenos resultados que la Unión Deportiva Las Palmas está teniendo, están siendo las protagonistas de esta final de la primera vuelta de la temporada. En el partido de Copa del Rey contra el Sociedad Deportiva Eibar, la situación llegó a ser dantesca, y así en una misma imagen, y fruto de dos jugadas diferentes, se veía a dos jugadores de Las Palmas, caídos en el suelo con muestras de dolor.

El recuento de ayer, en cuanto a lesiones, no es halagüeño: dos lesionados, uno con rotura de la parte trasera de la pierna, y otro con esguince de tobillo, y otros dos jugadores con golpes, que se suman al numeroso grupo de jugadores que visitan la enfermería.

Y lo curioso es que todo esto se produce cuando el equipo va saliendo de la zona de descenso, en la que ha estado metida desde el inicio de la temporada.

Cuando un hecho o una situación no se puede explicar desde la razón, hemos de ir a aspectos más profundos para tratar de entender por qué ocurren.

En algunos jugadores de la Unión Deportiva Las Palmas, pudiera estarles ocurriendo aquello que Sigmund Freud bautizó con el nombre de "Los que fracasan al triunfar", que describe a aquellas personas que habiendo logrado un objetivo ansiadamente esperado, se vienen abajo, se enferman o se lesionan, una vez conseguido.

Esto puede explicar situaciones de algunos jugadores de Las Palmas como Alcaraz, que después de la lesión que sufrió, ha tenido once recaídas, no habiendo tenido apenas minutos de juego en primera. O el caso de Asdrubal que, sin casi haber tocado terreno en esta temporada, se lesionaba ayer en los primeros veinte minutos del partido, después de que Quique Setien contará con él en esta convocatoria. Son lesiones que, difícilmente, pueden explicarse de otra manera,

Aunque hay deportistas que se encuentran en este grupo de sujetos de una forma más significativa, a todos, en mayor o menor medida, nos pasa, que estamos más preparados para el fracaso que para el triunfo. Refranes como "No hay mal que por bien no venga", nos habla de nuestra tendencia a sufrir y de ver en lo malo lo bueno. Pero no se trata de ver lo bueno en lo malo, sino de tolerar el triunfo, el éxito. Tolerar los cambios que el triunfo nos va a traer, los lugares a los que nos va a llevar, las personas a las que vamos a conocer. A veces, eso va a suponer alejarnos de las personas conocidas, de la familia, cambiar de barrio, de ciudad, incluso de estatus social. Y en muchos sujetos esos cambios pueden producir una resistencia, en forma de síntomas, alejándolos del tan ansiado sueño. No por nada a los deseos tan ansiados se les denomina sueños, como si considerásemos que esos sueños tienen más de fantasía que de realidad.

El trabajo de llegar a Primera ya se hizo. Ahora hay que seguir haciendo el trabajo de mantenerse. Y ese trabajo también incluye tolerar los triunfos, y a donde ellos nos puedan llevar.

Aúpa la Unión.

lunes, 4 de enero de 2016

La angustia en los jugadores

En los últimos partidos de esta temporada de la Unión Deportiva Las Palmas, esta apareciendo una actitud, por parte de los jugadores, que no se veía al inicio. Esta actitud es la de no venirse abajo ante un marcador desfavorable, sino lo contrario, seguir luchando por la victoria, variando, finalmente, los resultados de los partidos.

En el partido de ayer ante el Atletic Club Bilbao, la situación de Las Palmas de estar por detrás en el marcador, se dio en dos ocasiones, sin embargo, el equipo fue capaz de empatar ambas veces, teniendo, incluso, en los últimos minutos del partido, alguna opción de ganar la contienda. 

Esta nueva actitud de Las Palmas nos muestra la capacidad que el equipo está teniendo para tolerar la angustia, generada por estar en desventaja en el marcador. La angustia, en cualquier sujeto humano, no se puede no tener, ya que es un afecto constitutivo del sujeto. Antes de la acción aparece la angustia. Antes de salir al terreno de juego, de presentarnos a un examen, de llamar a la chica que nos gusta, de disparar un penalti. Si toleramos ese nivel de angustia, desaparece.

Cuando la angustia se tolera, se está en el presente, no en el pasado ni en el futuro, se juega con todos los sentidos, confiando en que la oportunidad de marcar un gol llegue en algún momento. Cuando no se tolera, los jugadores se vuelven ineficaces, se atascan, se equivocan.

Actitudes como éstas nos hablan de la madurez a la que va llegando el equipo, madurez que favorece el proyecto deportivo. 

A veces ocurre que el nivel de angustia sobrepasa el límite tolerable para el jugador y es entonces cuando aparecen los síntomas, errores, faltas, expulsiones. Es en esos momentos cuando el entrenador ha de estar atento, y propiciar los cambios, si fuera necesario.

Un jugador desbordado de angustia, restará al equipo.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Las lesiones en los fútbolistas

Cuando un jugador se lesiona no solo hemos de ver el músculo u órgano lesionado, tibia, peroné, menisco, sino también al sujeto psíquico que hay detrás de esa lesión. Hay una tendencia médica a tratar el músculo lesionado, como si actuara sólo, pero hemos de saber que ningún músculo ni órgano del cuerpo humano actúa solo, sino que forma parte de un sistema. Y en ese sistema se encuentra también el aparato psíquico.

Los afectos, junto con las relaciones, la personalidad, los celos, la envidia, conforman lo que denominamos psíquico en el sujeto. Los afectos, tristeza, ira, alegría, odio, deben canalizarse por vía psíquica, es decir, a través de las palabras. Cuando esa canalización no se utiliza o se utiliza mal, se canaliza por la otra vía que tenemos que es el cuerpo.

En todas las lesiones deportivas ha habido algunos afectos interviniendo en el mecanismo de la lesión. Esto ocurre siempre. Por esta razón, las misma lesión en un jugador o en otro, tiene un tiempo de recuperación y curación diferentes. ¿Y qué quiere decir esto? Pues que el sujeto interviene en su proceso de curación. Pero también en su cronicidad.

Podemos decir que en un equipo de fútbol, el que se lesiona es el chivato del equipo, denuncia algo que está pasando pero que no está dicho. Cuando hay más de tres lesionados en un equipo podemos determinar, sin lugar a dudas, que hay un problema.

Esta cuestión, a veces, es difícil de comprender, así como asimilar la importancia que tiene lo psíquico en todo lo que le ocurre al sujeto, también en las lesiones. Sin embargo, como hemos visto a lo largo de la historia, muchas veces la realidad se ha rechazado ante la visión de los hechos. Así, durante mucho tiempo, el hombre pensó que era el sol el que daba vueltas alrededor de la tierra. Y hoy, cuando vemos una puesta de sol, todavía seguimos pensando el mundo como lo veían antes, nos cuesta asimilar que es al contrario de cómo lo vemos. Pero los sentidos son engañosos, y la verdad, no tiene que ver con lo que vemos. Lo mismo ocurre en las lesiones. Cuando un músculo o un hueso ya no aguanta más y se rompe, hay algo más que está en juego que no se ve, y que también hemos de tratar, y eso son los afectos, los celos, las envidias, los miedos, los deseos.  

¿Y cuál es el profesional que debe intervenir sobre esos aspectos que están en todo jugador? El psicoanalista es el encargado de atender al sujeto psíquico.

La escucha del psicoanalista descubrirá la manera de enfermar o de lesionarse del futbolista, y esto aportará luz sobre la curación del miembro dañado, así como sobre la prevención de futuras recaídas.


Feliz año 2016.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Jonathan Viera, castigado sin jugar


Suponemos a los jugadores de un equipo de fútbol poseedores de una responsabilidad con su trabajo, de un respeto a la autoridad y a las normas necesario, y cuando esto no se da nos sorprendemos. Sin embargo, vemos que solo son suposiciones, y que los jugadores, igual que el común de los mortales, tienen aparato psíquico. Y ¿qué quiere decir esto? Pues que adolecen de los mismos problemas que podemos adolecer todos. Un narcisismo exacerbado, problemas con la autoridad o un exceso de individualismo, pueden jugar en contra del futbolista, pero también del equipo.

Una falta disciplinaria de un jugador que es sancionado por el equipo técnico con no jugar, solo puede deberse a estas cuestiones de la personalidad.

Jonathan Viera parece ser el protagonista de esta falta.

Vemos, nuevamente, como aspectos psíquicos, que nada tienen que ver con el fútbol, se inmiscuyen en el proyecto deportivo. Problemas con la autoridad pueden llevar a un jugador a desobedecer las órdenes de su entrenador, a cuestionar, permanentemente, las directrices que le dan, o a tener dificultades para ponerse en un lugar pasivo, posición necesaria para llevar adelante cualquier proyecto social.

Ante esta situación el equipo técnico de la Unión Deportiva ha decidido poner una sanción, como forma de corregir la conducta, suspendiendo a Jonathan Viera de jugar en el partido contra el Real Club Deportivo Español. Como siempre decimos cuando de Psicoanálisis hablamos, solo después sabremos, así que será necesario esperar para ver el efecto de esta medida, sobre el jugador y sobre la plantilla.

Una ciencia, el Psicoanálisis, que da cuenta de los procesos psíquicos, es necesaria para el buen hacer deportivo. 

domingo, 13 de diciembre de 2015

El temor a equivocarse. La Unión Deportiva vence al Betis 1-0

En el penúltimo partido jugado por la Unión Deportiva Las Palmas contra el Sporting de Gijón, se escucharon muchos comentarios que señalaban a Quique Setién como el responsable de la derrota. Incluso él mismo decía: “si alguien tiene que tener la culpa, ese soy yo”. Después de los cambios realizados por el entrenador en el encuentro del pasado 3 de diciembre, vinieron los goles del Sporting, que le dieron la victoria frente a Las Palmas de 3 a 1. En el partido de ayer que enfrentó a la Unión Deportiva contra el Real Betis Balompié, también el gol llegó después de los cambios realizados por el míster, pero en este caso, a favor de la Unión Deportiva, dándole la victoria en el encuentro, 1-0. Nunca se sabe, exactamente, a menos que uno se psicoanalice, y tampoco en ese caso, por qué ocurren las cosas, qué hace que un equipo gané o pierda, pero viendo los efectos podemos interpretar los hechos.

Después de los cambios que Quique Setién realizó ayer vino la victoria. Pero solo después es cuando hemos sabido que esos cambios contribuyeron a ganar.

No se puede acertar o errar antes.

El temor a equivocarse puede llevar al entrenador de un equipo de fútbol, y también a cualquier persona, a no decidir, a retrasar lo que tengo que hacer, a continuar viviendo bajo las mismas consignas que siempre he hecho, no sea que vaya a meter la pata.

Pero la vida se construye de eso, de decisiones, acertadas o no, con resultados positivos o negativos, que nos ayudan a valorar lo decidido.

Nuestra sociedad, muchas veces, penaliza el error, lo criminaliza, lo enjuicia. He de ser un buen padre, un buen jefe, un buen amigo, un buen entrenador. No debo de cometer errores.

Pero el ser humano nace sin saber hacer nada, todo lo tiene que aprender.

Ya lo decía Sigmund Freud, el padre del Psicoanálisis, si no quisiéramos ser tan buenos seríamos mejores. Y el psicoanalista y poeta Miguel Oscar Menassa refiere “si uno quiere vivir hasta los 100 años tiene que tener un poco de maldad”. Aunque esta maldad también se refiere a otras cuestiones de las que hablaremos en otros post.

Feliz victoria. 

                                                                                   Sigmund Freud

domingo, 6 de diciembre de 2015

Nada pasa por nada

Sporting de Gijón 3- Unión Deportiva Las Palmas 1

Continuamos con los errores. Para hacer un error hay también que poner una intención, un deseo, tanto como para un acierto. En ambas situaciones, el sujeto está implicado. No podemos justificar los errores como faltas de concentración, o despistes. El “despiste” siempre tiene un sentido y se puede analizar. 

Ya lo decía Freud, en el sujeto humano, nada pasa por nada.