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domingo, 11 de septiembre de 2016

Sr. Árbitro, visite al psicoanalista.

En poco más de varios minutos pueden cambiar las cosas. La muerte acecha en cada esquina. A veces de forma injusta y cruel. Otras de forma más dulce.

No solo los futbolistas y entrenadores cometen errores, también los árbitros. En el partido de ayer entre el Sevilla Club de Fútbol y la Unión Deportiva Las Palmas, se vio claro. Una cadena de errores arbitrales al final del encuentro, sentenció el partido a favor del Sevilla.

Cuando un error se produce, no es casual, una intención inconsciente hay tras ellos.

Los errores no se pueden evitar, ya que sólo después nos damos cuenta de que sucedieron, pero sí se pueden analizar, y descubrir el deseo inconsciente que los produjo, contribuyendo a evitar, de esta manera, que puedan repetirse. Así que aquí va mi consejo: Sr. Árbitro, visite al psicoanalista. 


domingo, 17 de abril de 2016

Errores y aciertos. Empate a 1 contra el Sporting de Gijón

Releyendo en la historia de este blog, que nació el 25 de agosto de 2015, con la entrada “Empieza la temporada”, (http://eldivandelauniondeportiva.blogspot.com.es/2015/08/empieza-la-temporada.html) llegué al anterior encuentro disputado entre el Sporting de Gijón y la Unión Deportiva Las Palmas. Después de aquel partido, en el que Las Palmas perdía por 1 a 3, escribí sobre los errores que cometió el equipo amarillo en aquel encuentro. Errores o actos fallidos, comentaba, donde el sujeto también pone una intención o un deseo en producirlo.

En el partido de ayer entre la Unión Deportiva Las Palmas y el Sporting de Gijón, se cometieron errores, pero igualmente aciertos, que contrarrestaron los primeros. También el otro equipo cometió actos fallidos, como el disparo que Sanabria envió a los cielos estando solo ante Varas.

Cuando se comete un error se ha de volver rápidamente a la función, y no perder ni un solo segundo en él. Ya luego, posterior al partido, se puede evaluar y valorar, y con la ayuda de un psicoanalista, también analizar.

El equipo parece haber madurado y haber aceptado los errores como parte del camino, y seguir trabajando por el objetivo.

lunes, 4 de enero de 2016

La angustia en los jugadores

En los últimos partidos de esta temporada de la Unión Deportiva Las Palmas, esta apareciendo una actitud, por parte de los jugadores, que no se veía al inicio. Esta actitud es la de no venirse abajo ante un marcador desfavorable, sino lo contrario, seguir luchando por la victoria, variando, finalmente, los resultados de los partidos.

En el partido de ayer ante el Atletic Club Bilbao, la situación de Las Palmas de estar por detrás en el marcador, se dio en dos ocasiones, sin embargo, el equipo fue capaz de empatar ambas veces, teniendo, incluso, en los últimos minutos del partido, alguna opción de ganar la contienda. 

Esta nueva actitud de Las Palmas nos muestra la capacidad que el equipo está teniendo para tolerar la angustia, generada por estar en desventaja en el marcador. La angustia, en cualquier sujeto humano, no se puede no tener, ya que es un afecto constitutivo del sujeto. Antes de la acción aparece la angustia. Antes de salir al terreno de juego, de presentarnos a un examen, de llamar a la chica que nos gusta, de disparar un penalti. Si toleramos ese nivel de angustia, desaparece.

Cuando la angustia se tolera, se está en el presente, no en el pasado ni en el futuro, se juega con todos los sentidos, confiando en que la oportunidad de marcar un gol llegue en algún momento. Cuando no se tolera, los jugadores se vuelven ineficaces, se atascan, se equivocan.

Actitudes como éstas nos hablan de la madurez a la que va llegando el equipo, madurez que favorece el proyecto deportivo. 

A veces ocurre que el nivel de angustia sobrepasa el límite tolerable para el jugador y es entonces cuando aparecen los síntomas, errores, faltas, expulsiones. Es en esos momentos cuando el entrenador ha de estar atento, y propiciar los cambios, si fuera necesario.

Un jugador desbordado de angustia, restará al equipo.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Nada pasa por nada

Sporting de Gijón 3- Unión Deportiva Las Palmas 1

Continuamos con los errores. Para hacer un error hay también que poner una intención, un deseo, tanto como para un acierto. En ambas situaciones, el sujeto está implicado. No podemos justificar los errores como faltas de concentración, o despistes. El “despiste” siempre tiene un sentido y se puede analizar. 

Ya lo decía Freud, en el sujeto humano, nada pasa por nada. 

domingo, 29 de noviembre de 2015

Errores o actos fallidos

Decía Javi Varas, el protagonista del encuentro de ayer entre la Unión Deportiva Las Palmas y Deportivo de la Coruña, que cuando el portero es el protagonista del partido, es porque no se han hecho las cosas bien. Más tarde añadía que se habían cometido muchos errores.

Cuando no se juega como se entrena, cuando en el partido no se pone en práctica lo entrenado, es porque otros aspectos, que no son los técnicos ni los tácticos, están influyendo. En el encuentro de ayer se vieron dudas, imprecisiones, precipitación en los pases, poca efectividad en los tiros. Los aspectos psíquicos pueden jugar malas pasadas. Un exceso de preocupación en querer hacerlo bien que pierde al jugador en una batalla consigo mismo, o los numerosos actos fallidos o errores que cometen los jugadores, pueden anular las opciones de un equipo.

Cuando pierdo un balón tan peligroso, que pone a mi equipo en peligro, o cuando al darle a la pelota para tirar a portería, le doy justo donde no tengo que hacerlo, evitando sumar goles al marcador, en definitiva, cuando realizo lo contrario a la acción que tengo que hacer, podemos pensar que una corriente inconsciente contradictoria suple a la intención del sujeto, llevándole a cometer un error. Cuando en un partido hay numerosos errores, podemos pensar que algo está ocurriendo.

Los errores no se pueden evitar, ya que el ser humano no tiene otra forma de aprender, pero sí se pueden analizar y descubrir el deseo inconsciente que hay tras ellos, evitando, de esta manera, que puedan volver a repetirse.