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martes, 12 de abril de 2016

Vuelve Araujo. Victoria en Riazor 1-3


Sergio Araujo vuelve a aparecer en la mejor versión de sí mismo. Ya Quique Setien le advertía, en la rueda de prensa previa al partido, que no tuviera ansiedad por meter goles, que estuviera tranquilo y trabajara para el equipo. Como un padre a un hijo, el míster parecía decirle que lo querrá aunque no meta goles, pero que haga sus tareas, las tareas que el equipo le propone. Y así hizo. Y sintiéndose querido también él quiso entregar su amor a su entrenador, a la afición y al equipo, y nos brindó dos bonitos goles.

Ya escribía Sigmund Freud en el texto de 1921 “Psicología de las masas y análisis del yo” que lo que limita el egoísmo de la persona es el amor a otros. Es por amor que dejó de pensar en mi mismo, porque inicialmente todos somos egoístas. Al principio, es por el amor a los padres. Luego a los profesores, a los amigos, a la novia y el novio, a los demás. El amor es lo que nos hace poder llevar adelante un proyecto con otros y entre otros.

En el fútbol, como en todo deporte grupal, existen los lazos afectivos entre los miembros del equipo, lazos que son de naturaleza sexual, coartados en su fin, en el fin sexual principal, pero manteniendo la misma energía. Lo que mantiene unido al grupo, al equipo, son estos lazos entre sus miembros, y los de cada miembro con el líder del equipo.

viernes, 8 de enero de 2016

Copa del Rey, ¿por qué no?


Las lesiones, junto con los buenos resultados que la Unión Deportiva Las Palmas está teniendo, están siendo las protagonistas de esta final de la primera vuelta de la temporada. En el partido de Copa del Rey contra el Sociedad Deportiva Eibar, la situación llegó a ser dantesca, y así en una misma imagen, y fruto de dos jugadas diferentes, se veía a dos jugadores de Las Palmas, caídos en el suelo con muestras de dolor.

El recuento de ayer, en cuanto a lesiones, no es halagüeño: dos lesionados, uno con rotura de la parte trasera de la pierna, y otro con esguince de tobillo, y otros dos jugadores con golpes, que se suman al numeroso grupo de jugadores que visitan la enfermería.

Y lo curioso es que todo esto se produce cuando el equipo va saliendo de la zona de descenso, en la que ha estado metida desde el inicio de la temporada.

Cuando un hecho o una situación no se puede explicar desde la razón, hemos de ir a aspectos más profundos para tratar de entender por qué ocurren.

En algunos jugadores de la Unión Deportiva Las Palmas, pudiera estarles ocurriendo aquello que Sigmund Freud bautizó con el nombre de "Los que fracasan al triunfar", que describe a aquellas personas que habiendo logrado un objetivo ansiadamente esperado, se vienen abajo, se enferman o se lesionan, una vez conseguido.

Esto puede explicar situaciones de algunos jugadores de Las Palmas como Alcaraz, que después de la lesión que sufrió, ha tenido once recaídas, no habiendo tenido apenas minutos de juego en primera. O el caso de Asdrubal que, sin casi haber tocado terreno en esta temporada, se lesionaba ayer en los primeros veinte minutos del partido, después de que Quique Setien contará con él en esta convocatoria. Son lesiones que, difícilmente, pueden explicarse de otra manera,

Aunque hay deportistas que se encuentran en este grupo de sujetos de una forma más significativa, a todos, en mayor o menor medida, nos pasa, que estamos más preparados para el fracaso que para el triunfo. Refranes como "No hay mal que por bien no venga", nos habla de nuestra tendencia a sufrir y de ver en lo malo lo bueno. Pero no se trata de ver lo bueno en lo malo, sino de tolerar el triunfo, el éxito. Tolerar los cambios que el triunfo nos va a traer, los lugares a los que nos va a llevar, las personas a las que vamos a conocer. A veces, eso va a suponer alejarnos de las personas conocidas, de la familia, cambiar de barrio, de ciudad, incluso de estatus social. Y en muchos sujetos esos cambios pueden producir una resistencia, en forma de síntomas, alejándolos del tan ansiado sueño. No por nada a los deseos tan ansiados se les denomina sueños, como si considerásemos que esos sueños tienen más de fantasía que de realidad.

El trabajo de llegar a Primera ya se hizo. Ahora hay que seguir haciendo el trabajo de mantenerse. Y ese trabajo también incluye tolerar los triunfos, y a donde ellos nos puedan llevar.

Aúpa la Unión.

domingo, 13 de diciembre de 2015

El temor a equivocarse. La Unión Deportiva vence al Betis 1-0

En el penúltimo partido jugado por la Unión Deportiva Las Palmas contra el Sporting de Gijón, se escucharon muchos comentarios que señalaban a Quique Setién como el responsable de la derrota. Incluso él mismo decía: “si alguien tiene que tener la culpa, ese soy yo”. Después de los cambios realizados por el entrenador en el encuentro del pasado 3 de diciembre, vinieron los goles del Sporting, que le dieron la victoria frente a Las Palmas de 3 a 1. En el partido de ayer que enfrentó a la Unión Deportiva contra el Real Betis Balompié, también el gol llegó después de los cambios realizados por el míster, pero en este caso, a favor de la Unión Deportiva, dándole la victoria en el encuentro, 1-0. Nunca se sabe, exactamente, a menos que uno se psicoanalice, y tampoco en ese caso, por qué ocurren las cosas, qué hace que un equipo gané o pierda, pero viendo los efectos podemos interpretar los hechos.

Después de los cambios que Quique Setién realizó ayer vino la victoria. Pero solo después es cuando hemos sabido que esos cambios contribuyeron a ganar.

No se puede acertar o errar antes.

El temor a equivocarse puede llevar al entrenador de un equipo de fútbol, y también a cualquier persona, a no decidir, a retrasar lo que tengo que hacer, a continuar viviendo bajo las mismas consignas que siempre he hecho, no sea que vaya a meter la pata.

Pero la vida se construye de eso, de decisiones, acertadas o no, con resultados positivos o negativos, que nos ayudan a valorar lo decidido.

Nuestra sociedad, muchas veces, penaliza el error, lo criminaliza, lo enjuicia. He de ser un buen padre, un buen jefe, un buen amigo, un buen entrenador. No debo de cometer errores.

Pero el ser humano nace sin saber hacer nada, todo lo tiene que aprender.

Ya lo decía Sigmund Freud, el padre del Psicoanálisis, si no quisiéramos ser tan buenos seríamos mejores. Y el psicoanalista y poeta Miguel Oscar Menassa refiere “si uno quiere vivir hasta los 100 años tiene que tener un poco de maldad”. Aunque esta maldad también se refiere a otras cuestiones de las que hablaremos en otros post.

Feliz victoria. 

                                                                                   Sigmund Freud