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jueves, 22 de septiembre de 2016

Cuando falta el deseo. Las Palmas cayó ante la Real Sociedad


No se puede ganar ni perder siempre. Es cuestión de azar. Aunque el azar también está sobredeterminado. Pero cuando se pierde como perdió ayer la Unión Deportiva frente a la Real Sociedad, alguien tiene que cantar la verdad sobre la derrota.

En múltiples medios de comunicación se ha hablado sobre la falta de agresividad que el equipo canario mostraba ayer en Anoeta. La agresividad en el deporte no es otra cosa que ambición, y esa faltaba ayer. Los amarillos jugaron como si estuvieran disputando un partido de entrenamiento entre ellos. No se diferenciaban del equipo contrario, no ambicionando los colores que vestían, siendo vapuleados por un rival que quería la victoria.

La propia falta de deseo despistaba a los canarios, que no encontraban su lugar en el campo.

Hay un trastorno psicológico muy conocido por todos que se llama depresión. Uno de los síntomas más característicos de esta enfermedad es la falta de deseo. Cuando alguien no tiene deseo se dice que está deprimido. Ayer Las Palmas se mostraba deprimida. Y es que a veces, cuando se consiguen deseos largamente anhelados, como es que toda la prensa deportiva hable de la Unión Deportiva, una corriente de tristeza aparece por los logros conseguidos.

Esperemos que Las Palmas mejore su estado de ánimo.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Errores o actos fallidos

Decía Javi Varas, el protagonista del encuentro de ayer entre la Unión Deportiva Las Palmas y Deportivo de la Coruña, que cuando el portero es el protagonista del partido, es porque no se han hecho las cosas bien. Más tarde añadía que se habían cometido muchos errores.

Cuando no se juega como se entrena, cuando en el partido no se pone en práctica lo entrenado, es porque otros aspectos, que no son los técnicos ni los tácticos, están influyendo. En el encuentro de ayer se vieron dudas, imprecisiones, precipitación en los pases, poca efectividad en los tiros. Los aspectos psíquicos pueden jugar malas pasadas. Un exceso de preocupación en querer hacerlo bien que pierde al jugador en una batalla consigo mismo, o los numerosos actos fallidos o errores que cometen los jugadores, pueden anular las opciones de un equipo.

Cuando pierdo un balón tan peligroso, que pone a mi equipo en peligro, o cuando al darle a la pelota para tirar a portería, le doy justo donde no tengo que hacerlo, evitando sumar goles al marcador, en definitiva, cuando realizo lo contrario a la acción que tengo que hacer, podemos pensar que una corriente inconsciente contradictoria suple a la intención del sujeto, llevándole a cometer un error. Cuando en un partido hay numerosos errores, podemos pensar que algo está ocurriendo.

Los errores no se pueden evitar, ya que el ser humano no tiene otra forma de aprender, pero sí se pueden analizar y descubrir el deseo inconsciente que hay tras ellos, evitando, de esta manera, que puedan volver a repetirse.  



domingo, 18 de octubre de 2015

"Una hostia para despertar"

Después de cada partido que juega la Unión Deportiva Las Palmas en que no se obtienen los resultados esperados, cuando le preguntan al míster o a los jugadores, qué tienen que hacer para empezar a sumar puntos, todos suelen decir que seguir trabajando. Y yo me pregunto pero seguir trabajando qué… Lo que ha pasado hoy en el partido contra el Getafe Club de Fútbol, no creo que sea el resultado de no haber trabajado durante la semana, pues esperamos que entrenador y jugadores cumplan con su trabajo. Lo que ha pasado hoy es una cuestión de no trabajar sobre cuestiones que están influyendo en el juego y en los resultados de la Unión Deportiva, y esas cuestiones son psíquicas.

Hoy en el terreno de juego no se vio fútbol de Las Palmas casi  por ninguna parte. Tampoco se vio mucho fútbol por parte del Getafe, que aprovecho las ocasiones de jugar contra un equipo aletargado.

La Unión Deportiva no mostró en ningún momento el ánimo de querer jugar, y perdónenme los entendidos en fútbol, esa no es una cuestión ni técnica ni táctica. Sino psíquica. Algo le pasa a esta Unión Deportiva para salir al terreno de juego con más intenciones de boicotear un buen resultado que de jugar.

Si en entradas o post anteriores decía que parecía que Las Palmas tenía un deseo de jugar bien pero no de ganar, y a los resultados me remito, ahora digo que en este partido también desapareció el deseo de jugar bien, o más bien, el deseo de jugar al fútbol. Creo que hubiera estado igual de entretenida una carrera de caracoles que el partido que vimos hoy.

No sé que está pasando para que los jugadores hoy hicieran este juego, pero lo que parece claro es que se ensañaron contra alguien. Contra quién no lo sé, porque desconozco lo que pasa en el backstage, pero hoy, además, con ensaño principal en los últimos minutos, al hacer un jugador de la Unión Deportiva una falta de expulsión totalmente incomprensible, y encajar dos goles más por parte de un equipo que, como digo, no será recordado por haber hecho hoy su mejor partido.

Y termino con el comentario que hoy Paco Herrera hacía en la rueda de prensa posterior al partido: “A veces es bueno meterte una hostia como esta para despertar”. Y yo me pregunto: ¿despertar de qué? ¿De haber casi empatado al Barcelona? ¿De haber ganado al Sevilla? ¿De haber empatado contra el Celta de Vigo, que ganó al Barcelona? Los resultados pasados no sirven para ganar los nuevos partidos, y esto es algo que Paco Herrera debería empezar a pensar.


jueves, 3 de septiembre de 2015

Unión Deportiva Las Palmas - Levante Unión Deportiva. Simetría hasta en el resultado

Lo que más llamó mi atención en el partido de ayer entre la Unión Deportiva Las Palmas y el Levante Unión Deportiva, fue el deseo de jugar que tuvo Las Palmas durante todo el partido. Mantuvieron el balón en su poder el 70% del tiempo, controlando el fútbol y disfrutando de un juego ágil y dinámico. Pero ese deseo de juego no se acompañó del deseo de victoria, quedando el marcador 0 a 0. El equipo no fue eficiente a la hora de hacer gol, perdiendo o abandonando precozmente el balón en cada encuentro con la portería contraria.

Satisfecho Paco Herrera decía: “El empate es bueno, hay que valorar el punto obtenido”,- y terminaba diciendo- “pero merecimos más”. Cuando esa precisión no se da ante la portería contraria y el equipo no juega para hacer gol,  hablar de merecimiento es creer en la justicia divina, y en que hay un dios que todo lo ve. Los resultados de un partido de fútbol, de una temporada, son producto de un trabajo, y el trabajo que hizo la Unión Deportiva el pasado domingo, fue el de llevarse un punto a casa. Así que, objetivo conseguido.