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domingo, 20 de marzo de 2016

Unión Deportiva, un equipo con personalidad

Llevamos varias jornadas en las que nos está acompañando el buen juego y las victorias, y, además, no hemos tenido nuevos lesionados en los partidos, que parecía ser una constante en cada encuentro.

Salir de la zona de descenso y de los últimos puestos de la tabla, está sentando bien al equipo. A esta Unión Deportiva le gusta jugar y le gusta ganar, a veces, incluso, a pesar de los jugadores, ya que existe eso, más allá de ellos, que denominamos grupal, la mecánica grupal, que produce al equipo. Sabemos que lo mejor de cada futbolista está fuera del jugador, y sabemos también que el mayor enemigo de cada sujeto anida, como todos los fantasmas, dentro del propio sujeto. Por eso lo grupal nos salva de nosotros mismos, y nos permite conseguir logros que de otra forma no conseguiríamos. 


En el partido de ayer ante la Real Sociedad, Las Palmas sufrió, pero sufrió en un sentido deportivo, y no en un sentido neurótico. En lugar de sufrió deberíamos decir aguantó, no dando concesiones al equipo contrario, y siendo capaz de mantener, durante gran parte del partido, un resultado que les beneficiaba, y que fue el resultado final del encuentro.

Este es el juego que quiere la Unión Deportiva, la afición, la prensa deportiva, un juego que nos da triunfos pero que, también, nos está dando otra cosa: personalidad. En las ruedas de prensa previas a los partidos se escucha, a los entrenadores de otros equipos, hablar de Las Palmas como un equipo temible, y eso no es otra cosa que personalidad . 

Ya, no somos cualquier equipo.

Arriba Las Palmas. 

lunes, 15 de febrero de 2016

La Unión Deportiva se rompe

El juego de Quique Setien está pasando factura a los jugadores de la Unión Deportiva. A un lesionado por partido, Setien tiene que plantearse hacia donde está llevando al equipo. Con exceso de trabajo, algunos jugadores no están aguantando más. Ya ocurrió con Vicente Gómez, en el cual Quique Setién depositaba mucha confianza. Ahora está pasando con Roque Mesa, que ya empieza a tener los primeros síntomas de sobrecarga. El técnico cántabro tiene que escuchar a su equipo; sus cuerpos están hablando.

Llevamos muchas jornadas en las que los jugadores están jugando en otras posiciones diferentes a las que están acostumbrados. Esto puede generarles un plus de estrés que les lleve a una sobrecarga. Jugadores que están teniendo un buen rendimiento, están llegando a un punto donde no pueden más, y se rompen.

El fútbol es un deporte grupal, y si se individualiza se pierden los efectos y beneficios del grupo. Si hay problemas en el equipo, si no hay suficientes jugadores para una posición, no se puede sobrecargar a un miembro, ha de ser el equipo el que haga frente a esa situación, y si para ello hay que cambiar las tácticas de juego, es mejor que sobrecargar y lesionar, que parece estar siendo la estrategia del míster.

Si las cosas no salen como uno quiere, uno tiene que estar dispuesto a cambiar las ideas. Cómo decía Groucho Marx “estos son mis principios, pero si no les gustan, tengo otros”. Seguir fiel a la idea, cueste lo que cueste, suele salir caro, y lo estamos viendo. Llevamos un numero elevado de lesionados que es difícil de sobrellevar, y si no hay un cambio de miras, este número va a aumentar.

Quique Setien ha de plantearse que no está solo con la idea. Que él, también, es parte del grupo.

Una idea es solo eso, una idea. La realidad siempre es mucho más compleja.